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Concurso para un Centro de Exposiciones en Puente Genil

 

Propuesta para un Centro de Exposiciones en Puente Genil, Córdoba. 4º puesto.
Promotor: Ayuntamiento de Puente Genil.

Año 2009.

El entorno

 

Entre todos los factores ambientales llama poderosamente la atención la fuerte orografía en que se ubica el emplazamiento de la propuesta: la cercanía de los meandros del río Genil, aunque con la importante diferencia topográfica, no puede obviarse.

Por otra parte, la combinación de orientación cardinal y posición en soleamiento, coincidentes con los condicionantes orográficos, proporcionan suficientes elementos, ideas, para la generación proyectual: oeste, ocaso, caída hacia el río,.... La parcela es una conclusión, un final, y la propuesta así debe asumirlo. Lejos queda el centro urbano, terminado en otro espolón sobre los meandros, casi gemelo, y del que se tienen excelentes perspectivas desde el ámbito de la intervención.


Consecuentemente, el edificio busca “acomodarse” en el desnivel existente, plegando sus volúmenes, estirando sus recorridos interiores, forjando su inserción urbana y su integración paisajística en un trabajo topológico sobre una topografía blanda. Nuestro proyecto cae, se hunde, se camufla, y su trasiego humano se da en torno al serpenteo, a un movimiento casi fluvial. Esta es la sugerencia: leer el entorno, usarlo, y respetarlo.

Idea generadora

 

La propuesta

 

Decíamos que nuestro proyecto cae, se hunde, se camufla. No queremos ser protagonistas de los fuertes impactos ambientales de que goza el entorno. Desde las cotas altas se tiene una extensa percepción de la campiña, no queremos hurtar a la visión el acompañamiento del Parque Forestal Príncipes de Asturias, o las visiones de la ciudad histórica; debe seguir siendo principal la sensación de caída hacia los meandros del río Genil.

Por eso la propuesta asume la topografía, pone en valor la condición de mirador de las plataformas altas de la zona de actuación, y acepta que un uso que puede ser importante para la ciudad no tiene por qué alterar situaciones que, no solo están en la memoria, sino que eran preexistentes. Las actuaciones humanas pueden sumar, sin sustituir.

 

Desde arriba, el edificio se hunde, va cayendo hacia el río con formas que refuerzan esta sugerencia; desde abajo, desde la lejanía, seguirá prevaleciendo la potencia del acantilado, la presencia en primer término del río, camuflándose el edificio como si de elementos del entorno natural se tratara, pétreos y fluviales. Las formas en que se materializa surgen del entorno natural, reinterpretado, manipulado.

Sección con perfil urbano

El edificio

 

.....como si de elementos del entorno natural se tratara, pétreos y fluviales.

Con esa idea, casi apriorística, leímos el programa: tres salas de exposiciones de fuerte presencia superficial y volumétrica, zona de restauración, y área de recepción, administración y servicios generales, ambas entendidas como tales, subsidiarias, de acompañamiento.

Las salas tenían que ocultar gran parte de su presencia, y la comunicación y el movimiento entre ellas se presentaba como asunto esencial: ahí la corriente y lo pétreo.

Para las otras zonas se reservaban otras lecturas. Así, el área de recepción y servicios generales podía atraparse bajo la topografía, evitando adquirir un protagonismo que no le correspondía. Los accesos nos introducen en ese mundo, algo orgánico, en tanto que se pierden sus repercusiones volumétricas para el usuario externo; y la zona de restauración debía plantearse con polivalencia en sus relaciones internas y externas, servir a otras posibilidades, y servir de referente en las grandes extensiones que la propuesta paisajística iba a generar. La plataforma superior a los servicios generales, sede de usos efímeros relacionados con la feria de Puente Genil, debía tener acompañamiento en lo funcional y referente en lo ambiental, enmarcando el valor paisajístico tan importante en la propuesta.

Por lo demás, los elementos simbólicos que se han mencionado se introducen en la lectura general del proyecto; su carácter camuflado, hundido, propone, como se ha dicho, atrapar al usuario, e introducirlo en un mundo serpenteante que, finalmente, lo conducirá al espacio natural que remata la parcela y que, entendemos, debería incorporarse a la solución del recinto ferial como elemento constitutivo de una propuesta conjunta, única.

 

Es de central importancia en la propuesta el recorrido, el que desde los ámbitos de entrada lleva al usuario por los distintos espacios expositivos, fluyendo sobre planos inclinados y bajo cubiertas envolventes, generando remansos, encontrando en su camino los accesos a las salas, procurando fugas a espacios del entorno en un intento de fundirse con el paisaje o entorno urbano, según se trate. Unos espacios de recorrido y descubrimiento.

Planta con entorno

 

Las funciones

 

El complejo se estructura en tres áreas funcionales principales (expositiva, administrativa y de gestión, y de restauración), cada una de ellas ajustada a una cota de la topografía natural; esto provoca una situación interesante derivada del hecho de que el recorrido pretende contener el terreno hacía el oeste, y que sean sus meandros generadores de la intención de abrirse y desplazarse hacia las dos calles laterales que recorren longitudinalmente el solar, y desde la que se plantean los accesos.

El programa propuesto se toma como cuestión no cerrada, sino sujeta, también, a la opinión de los proponentes. De hecho, respetando las superficies que se solicitan, porque es cuestión de legítima decisión del Ayuntamiento de Puente Genil, echamos en falta usos y funciones que, entendemos, son básicas para un recinto ferial integrado.

En primer lugar, por su importancia central en el programa, las Salas de exposiciones. Entendemos que unas salas que, tanto por lo solicitado como por lo propuesto, tienen cierto carácter autónomo, debían de contar con ciertos servicios y espacios de apoyo, localizados en su propia vecindad: hablamos de aseos, pequeños ámbitos de información al usuario, áreas de encuentro y reunión. Zonas de apoyo que expresan su carácter en la respuesta espacial y volumétrica, que acompañan las circulaciones y se abren a las salas.

Pero también hemos pensado en otras necesidades posibles: la carga y descarga directa del material a las salas, y la posibilidad de exposición de grandes piezas o elementos que no puedan ver su acceso limitado por puertas o alturas libres, nos sugieren la posibilidad de contar con extensiones descubiertas de las propias salas, espacios abiertos por los que dar acceso a los objetos a exponer, en los que trasegar durante los montajes y desmontajes, pero que puedan servir, también, al uso principal.

En segundo lugar, los espacios de apoyo o servicios complementarios. Considerando bastante ajustada la propuesta del programa solicitado, únicamente echamos en falta la dotación de aparcamientos en una cifra básica, por no existir tal dotación en el entorno, y por parecernos necesario contar con la misma de forma cerrada, controlada y protegida. Evidentemente, esta dotación aumentará las necesidades superficiales y económicas de la propuesta, por lo que será, en última instancia, el Ayuntamiento de Puente Genil quién decida su construcción, aunque la pertinencia la creemos suficientemente justificada.

 

En cuanto al resto de estas áreas complementarias, como se adelantó se ubican en la cabezade la intervención, lugar ajustado por cuestiones funcionales, pero también por la apuesta clara por su camuflaje, coherente con su posición jerárquica en el programa global. Excepción hacemos de la zona de restauración, por motivos también expuestos, que tienen que ver con su voluntad polivalente y con su papel en la construcción de la apuesta paisajística, tanto hacia la campiña como hacia el casco histórico, lo que se completa con una gran “terraza equipada”.

Planta acceso
Planta intermedia
Planta inferior

 

Aspectos constructivos

 

Desde las posiciones teóricas defendidas, y los referentes que pretende el proyecto, la materialización se presenta como cuestión intrínseca: contención material, coherencia con los postulados simbólicos, reducido repertorio en las soluciones y acabados. Todo ello, además, redunda en facilitar la conservación de los edificios públicos.

 

Hormigones para los elementos de referencia pétrea, vidrios para las fugas visuales y los pozos de iluminación interior, elementos metálicos para los pliegues de las cubiertas que acompañan las circulaciones. Y el blanco interior, matizado por las luces de complejo acceso, y con la sola excepción de las cálidas irrupciones de los volúmenes auxiliares de las salas.

 

Mil mesetas

 

En el desarrollo de la Propuestahan devenido esenciales tanto la ubicación singular y “estratégica” de la parcela propuesta, en una meseta que domina la campaña, con excelentes vistas del casco histórico de Puente Genil, al sureste, y la presencia próxima del parque “Príncipe de Asturias”, al norte, como la propia topografía, que de manera direccional tiene acusado desarrollo este-oeste.



Consecuentemente, el edificio busca “acomodarse” en el desnivel existente, plegando sus volúmenes, estirando sus recorridos interiores, forjando su inserción urbana y su integración paisajística en un trabajo topológico sobre una topografía blanda. Para ello el recorrido adquiere más que nunca un papel preferente, que va más allá del mero hilo conductor entre espacios integrados en un programa arquitectónico determinado, sino que se vinculan con consecuciones de la modernidad -hoy invariantes contemporáneos-

 

tales como el Promenade y Raumplan: generando remansos, cuando no tensionando las circulaciones; dilatando, cuando no constriñendo los espacios en un juego de cubiertas; ora procurando fugas visuales más allá de los límites físicos del edificio, en un intento de fundirse con el paisaje o entorno urbano -según se trate-, ora cerrando la envolvente hasta anclar en lo más profundo de esta singular y preferente “topografía blanda” al usuario... Así, el edificio genera sus propios espacios libres, patios para exposiciones exteriores, y para carga y descarga.

El complejo se estructura en tres áreas funcionales principales (expositiva, administrativa y de gestión, y de restauración), cada una de ellas ajustada a una cota de la topografía natural; esto provoca una situación interesante derivada del hecho de que el recorrido pretende contener el terreno hacía el oeste, y que sean sus meandros generadores de la intención de abrirse y desplazarse hacia las dos calles laterales que recorren longitudinalmente el solar, y desde la que se plantean los accesos.

Este juego no solo implica una humanización de la calle, sino que nos permite controlar el volumen del edificio -que no supera los metros XXX de altura-, generando un proyecto mimetizado con su entorno y amable tanto con el paisaje (campiña Sur-Puente Genil), como con sus futuros usuarios. El Proyecto desarrolla los tres paquetes funcionales en los que estructuramos el programa propuesto en estructuras espaciales diferenciadas por situación y forma, propiciando que éstas puedan ser utilizadas -si así es requerido- de manera autónoma entre ellas; especialmente en las salas de exposiciones, que se proponen como unidades independientes que integran: el área expositiva con zona para exhibiciones al exterior y patio de carga, un área de control y acreditaciones-meeting point, y los núcleos de aseos.

 

Dos presencias, o realidades, son básicas a la hora de justificar la propuesta: la presencia próxima del parque forestal “Príncipe de Asturias”, una; y la fuerte referencia que la meseta que ocupa el edificio tiene en el paisaje suroeste circundante, la otra. Ello propicia, en un edificio encajado contra el terreno, vistas filtradas mediante juegos de llenos y vacíos, matizados estos últimos por una envolvente discontínua, que iluminan y ventilan.

 

Por último, se destaca el hecho de que la propuesta reserva la meseta superior, situada al este de la parcela entorno a las cotas +216-217, para los usos de restauración y espacio multifuncional exterior solicitados, propiciando al tiempo excelentes vistas hacia el casco histórico de Puente Genil desde una gran “terraza equipada”.

FOTOGALERÍA DE IMÁGENES GENERADAS